Según Platón, la belleza es aquella idea
que al relacionarse con las cosas sensibles hace aparecer a la idea en cuestión
como deseable.
Su característica fundamental es la
luminosidad y su función es despertar el amor. Y se convierte por el despertar
del amor en la vía que lleva al conocimiento del "bien" mismo.
Es decir, Platón no solo relaciona a la
belleza con lo bueno, si no que va mas allá; "Por comunicar el amor lleva
al bien".










